De acuerdo con las cartas de edafología del INEGI, escala 1:50,000 que utilizan la clasificación FAO –UNESCO, en el área de “El Tángano” y sus alrededores, se presentan tres unidades
de suelos; vertisol pélico a lo largo de la parte más baja del escarpe y una pequeña porción al poniente de la localidad de El Durazno, Litosol
sobre el escarpe, que es la parte de mayor pendiente y feozem háplico en el resto del área sobre lo que es la parte de la meseta y que presenta pendientes menores al 8%.
La conservación de los suelos dentro del área, es vital, debido a que son el soporte y fuente de nutrientes de la cobertura vegetal; el perder cualquiera de los dos provocaría un círculo
vicioso, ya que a menor cobertura, menor retención de los suelos, lo que acarrearía a su vez pérdida de vegetación. Esto, sobre todo, sería notorio en las áreas más inclinadas del escarpe,
donde la cobertura vegetal permite la conservación del suelo y la continuidad de los ciclos biológicos y de nutrientes.
Desde el aspecto biológico, la importancia del área y sus alrededores queda manifiesta en su diversidad ya que se han registrado 180 especies de plantas vasculares nativas distribuidas en
141 géneros y 62 familias, de estas 26 tienen algún uso actual medicinal, comestible, leña, ornamental, forrajero, artesanal o potencial, y una especie se encuentra bajo estatus de riesgo
según la NOM-059-SEMARNAT-2001, que enlista a Erythrina coralloides (Patol) como amenazada.
Respecto a la fauna silvestre, debido a que el área de El Tángano, se encuentra casi rodeada por áreas que han sido modificadas por actividades antropogénicas, aquellas especies que no
se ha adaptado a dichos cambios, se ha desplazado a esta área, donde aún existen las condiciones de hábitat necesarias para su supervivencia, tales como agua, alimento, espacio,
cobertura que les protege del clima y para escapar de depredadores, (González, 1999). Específicamente para el área de “El Tángano” la Universidad Autónoma de Querétaro
(Pineda et. al., en preparación, 2005) y la Secretaría de Desarrollo Sustentable han registrado un total de 54 especies, entre reptiles, mamíferos y aves, que son los grupos más estudiados,
sin embargo el número puede incrementarse drásticamente al incluir los insectos y hacer estudios más detallados en el área.